¿Qué dice la ley respecto a las “funas”?

Con el uso masivo de las Redes Sociales (RRSS) y el consecuente hecho de que cualquier persona puede expresarse a través de ellas, nacieron las denominadas “funas”. La palabra ‘funa’ es un chilenismo, derivado del mapudungun, idioma en que originalmente significa ‘podrirse’ o ‘echarse a perder’. En ese sentido, en un principio se decía que algo se funó, cuando tal cosa se arruinó, o no resultó.

El uso de la palabra cambió cuando en los años 90 se comenzó a hacer protestas públicas, ruidosas pero pacíficas, en el domicilio o lugar de trabajo de alguien que haya cometido un crimen grave, por ejemplo, contra los Derechos Humanos entre 1973 y 1989. El objetivo era entonces dar notoriedad a un crimen cometido para recibiera una sanción social.

Pero hoy en día, el concepto de funa ha mutado mucho. Desde hace algunos años se llama funa también a las denuncias públicas, sobre todo a través de redes sociales, de crímenes graves, como por ejemplo, abusos sexuales y el fin motivar un repudio masivo a su autor. Una crítica, sin embargo, que ha surgido a este tipo de funas es que muchas veces abandonan y desestiman los cauces propios del Estado de Derecho, convirtiéndose en una especie de justicia (o ajusticiamiento) paralela. (1)

El acto de desacreditar públicamente a alguien tiene un abanico de posibilidades y una de las más comunes es la que realiza la víctima de un abuso, o de un hecho que podría ser constitutivo de delito, a través de las redes sociales o medios de comunicación masivos. El autor o autora del mensaje expone allí su experiencia, identifica al eventual victimario, incluso compartiendo algunos datos personales de éste, e incita a que otras personas se sumen a la funa.  

“He acudido a la justicia y no han hecho nada, por lo que decidí hacer público mi caso mediante una funa”.

 ¿Cuántas veces hemos escuchado o leído este argumento para justificar la exposición pública de supuestos hechos y así buscar un castigo social para el o la supuesto/a culpable?

¿Es legal hacerlo? ¿Qué repercusiones tiene para el o la autora? ¿Sirve, legalmente, para exponer un posible delito?

Las preguntas son muchas y el marco legal es aún borroso.

¿Qué repercusiones puede haber al funar?

Tendrá repercusiones judiciales si la funa colisiona derechos fundamentales, que son garantizados por la Constitución.

Cuáles son éstos:

  • Artículo 19 Nº4 sobre “el respeto y protección a la vida privada y la honra de la persona y su familia”.
  • Artículo 19 Nº12, relacionado con la “libertad de emitir opinión y la de informar sin censura previa, en cualquier forma y por cualquier medio, sin perjuicio de responder de los delitos y abusos que se cometan en el ejercicio de estas libertades, en conformidad a la ley”.
  • Artículo 4º del Código Procesal Penal que indica que “ninguna persona será considerada culpable ni tratada como tal en tanto no fuese condenado por sentencia firme”.

Quien realiza una funa, debe tener presente que se trata de un acto que puede constituir el delito de injuria o calumnia o ser vulneradora de algún derecho fundamental.

La injuria es toda expresión proferida o acción ejecutada en deshonra, descrédito o menosprecio de otra persona. La injuria grave hecha por escrito y con publicidad, se sanciona con reclusión menor de 61 días a tres años y una multa de 11 a 20 UTM.

No es relevante si lo que indica la funa es cierto o no, sino que lo que se haya dicho o escrito, ocasione daño a la honra de la persona funada.

Mientras que la calumnia es una imputación de un delito determinado, pero falso, que puede actualmente perseguirse de oficio, estando el Ministerio Público obligado a iniciar una investigación una vez que conoce el hecho. Si se imputa un crimen y se propaga por escrito y con publicidad, será castigada con las penas de 541 días a tres años y multa de 11 a 20 UTM. Si se imputa un simple delito, será castigada con reclusión de 61 a 541 días y multa de 6 a 10 UTM. (2)

¿Si funo a alguien con pruebas y en la funa muestro las evidencias, puedo tener consecuencias legales?

– Las consecuencias legales que puedan llegar tras una funa, no tienen que ver con que los hechos sean verdad o no, ya que es un proceso de injurias se ve el daño, deshonra, descrédito, daño en el entorno laboral que pueda tener la persona “funada”. (3)

Respecto a este tema, la Corte Suprema ha fijado su criterio asegurando en sus sentencias que la libertad de expresión tiene límites y que las funas vulneran el derecho a la honra, a la propia imagen y al buen nombre, acogiendo los recursos a favor del funado y ordenando eliminar el contenido. (4)

Las opiniones respecto a las funas son diversas:

Hay quienes las apoyan cuando se trata de violencia intrafamiliar, abuso sexual, acoso y pedofilia, porque la víctima tendría herramientas legales muy lentas o engorrosas para hacer valer sus derechos y tratar de obtener alguna reparación al daño sufrido. Para estas personas, lo peor es que esa víctima se transforma en victimaria de su agresor/a ante los ojos de la ley, incluso cuando sólo pretendía advertir de la peligrosidad de una persona

Otros individuos sostienen que la libertad de expresión admite la crítica y la denuncia, pero no se puede hacer justicia por sí mismo y saltarse los conductos que los sistemas jurídicos establecen respecto de actos que pueden ser delitos.

En conclusión, a este tema tan complejo, sólo podemos afirmar que la funa, en sí misma, sea veraz o no, con o sin pruebas, siempre tendrá una consecuencia jurídica para el/la autor/a. De comprobarse, legalmente, que los hechos denunciados y atribuidos a la persona “funada” corresponden a un delito, se deberá seguir un proceso legal para proveer justicia.

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